Heráclito dixit:

"Si la felicidad residiera en los placeres del cuerpo, proclamaríamos felices a los bueyes cuando encuentran para comer arvejas amargas"

11 jul. 2014

Viernes de julio.

Para algunos sólo existe la democracia cuando las cosas están bien como están... o sea: Israel es una gran democracia aunque viole sistemáticamente los derechos humanos y lleve acabo un genocidio sumario y público; en Ucrania los "prorusos", o como los llamen, son unos monstruos desencadenados y los "ucranianos arios", porque no se cómo los llaman, que han llegado al poder con un golpe de estado violento y sanguinario, son los paladines de la libertad; Venezuela es una especie de Cuarto Reich, Cuba ni te digo; mientras en España millones de niños viven bajo  el umbral de la pobreza, el trabajo es precario y se tortura a las personas en las fronteras y en las cárceles...
Así hay muchos ejemplos, lo único que me queda claro es la clase social a la que pertenezco, y la lucha encarnizada en la que estamos. Lo que es bueno para mí no lo es tanto para mi jefe... que trabaje de ocho a diez horas por sesenta euros, sin dar de alta, sin descanso para comer ni posibilidad de vacaciones ni nada es bueno para muchos, pero para mi no. Que los libros del colegio cuesten más de lo que consigo ganar en un mes es bueno para muchos pero para mí no, que el alquiler donde vivo sea mayor de lo que conseguimos reunir en un mes de trabajo es bueno y justo para muchos, para mí no, etcétera.
Los amos son los que son, y sus lacayos siervos que viven de sus sobras, de lo que cae de su mesa, son como aquellos judíos que se ponían la estrella amarilla, si no recuerdo mal, y apresaban a los demás judíos facilitándoles el trabajo a los nazis.
Está claro que si tienes más de una o dos casas en propiedad no vas a pensar como yo, seguramente creas que te mereces lo que tienes, que te lo has ganado, como tantos otros aún no sabes que la propiedad es un robo, al igual que la esclavitud un crimen.
En fin, a mis trenta y trés años sigo pensando muchas cosas de la misma manera que cuando tenía quince y comencé a pensar por mí mismo, se ve que aún no he madurado. Sigo pensando que los trabajadores somos la clase mayoritaria, que hay que estar orgulloso de ganarse la vida día a día sin explotar a nadie, aunque sea menos lucrativo y, en nuestra sociedad, sea sinónimo de "idiota". Que matar a alguien desarmado no se puede llamar conflicto armado, que los supermercados no quieren pagar sus impuestos por mercadear con bienes de primera necesidad no es lo mismo que "racionamiento" del estado, que dar un golpe violento a gritos racistas no es un alzamiento popular ni revolucionario.
En fin, este es mi blog y escribo lo que quiero.
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