Heráclito dixit:

"Si la felicidad residiera en los placeres del cuerpo, proclamaríamos felices a los bueyes cuando encuentran para comer arvejas amargas"

4 ago. 2017

La importancia de ser uno mismo

Ya llevo demasiado tiempo dejando en el tintero pensamientos leves que, como la corriente de agua subterránea, van nutriendo mi mundo de temores y apegos.

Las razones por las que éstas se quedan sin expresión son mediocres, cobardes. Sólo reflejan un estado psicológico de apego al bienestar, del abrigo de ese estado de confort, esa zona de no acción que hace más daño de lo que parece. La no acción involuntaria, la temerosa, daña la personalidad al deformar la genialidad creativa con la que todos empezamos la partida, condensada en la ingenuidad de la infancia y la temeridad de la adolescencia. La juventud temerosa nos llevará a una madurez mezquina, llena de rencores y de envidias. Por eso hay que ser fiel a uno mismo antes que a nadie. Darlo todo cada instante porque nada perdura. No poner trabas al fluir de tus ideas internas, expresándolas te das y creces.

3 oct. 2015

"¡Ya eres un hombre!"

A mis treinta y cuatro primaveras he conseguido un contrato laboral con fin indefinido, por supuesto, no es en nada relacionado con la filosofía, y no me importa.
El caso es que la observación de uno de mis compañero me hizo recapacitar sobre todo lo que conlleva el acceso al trabajo en nuestra sociedad. Ciertamente, ser un hombre o ser una persona no es algo que ya tengamos dado por principio, como si se tratase de nuestra esencia o como un derecho inalienable. Ni mucho menos, sino todo lo contrario, hay en nuestro mundo infinidad de seres infra humanos, que aun no han alcanzado su estatus de persona.

Al hacerse público y firme mi nueva condición laboral, uno de mis compañeros me dio la mano y me dijo: ya eres un hombre.

En ese instante me vino a la cabeza los vagos recuerdos de mis lecturas sobre antropología, la famosa pregunta kantiana "qué es el hombre" y los millones de parados, jubilados, niños y discapacitados de mi país, y por extensión del planeta. Hasta ese momento jamás habría contestado a la pregunta kantiana diciendo un hombre es una obrero, es más, un obrero asalariado. Soy obrero, mi conciencia de clase así me lo recuerda cada día, pero no es eso lo que me hace hombre.

Posiblemente el comentario no fue hecho con la intención de hacerme interpretar mis pocos recuerdos filosóficos, ni tan siquiera sería sincero. No lo sé ni lo sabré porque no se lo preguntaré. Pero el caso es que estoy bastante seguro de que para muchos de mis congéneres eso es una verdad fundamental, de ahí las depresiones y suicidios sufridos desde el comienzo de la "crisis" financiera en la que llevamos casi una década y que ha generado el nivel de paro y diferenciación social que sufrimos.

En fin, no pienso que el trabajo signifique ser hombre,  ni tan siquiera ser humano o persona. Si acaso significa que tienes la oportunidad de acceder a la riqueza social de una formar estandarizada, aunque no esterilizada, trabajar o no hacerlo es algo azaroso. Lo que sea el hombre debería ser algo más, y el acceso a la riqueza debería también estar asegurado, pero se ve que no es eso lo que hay en las cabezas de mis vecinos.

Me puso lo pies en el suelo y ver qué tipo de idiosincrasia nos define.

16 jul. 2015

Sexualidad en el siglo XXI.

Hay pocas cosas que importen tanto, que la gente valore tanto y que tan poco se hable. Las posturas son tan variadas como personas hay en edad sexual, pero básicamente encotramos dos: promiscuidad y monogamia (monoandria).
Muchas personas confunden la monogamia o relación cerrada con el verdadero amor. Mientras que se decantan por señalar como viciosos a los promiscuos, y éstos mojigatos a los primeros, en fin, estas dos grandes opciones por las que me he decidido para hacer esta entrada tienen sus pros y sus contras. Por supuesto, lo primero que debemos notar es que estamos hablando de Sexualidad, no de Amor. Y la razón por la que escribo esto es por un vídeo, casi seguro que de alguna asociación católica o religiosa, en la que un montón de adolescentes dicen "quiero hacer el amor contigo..." y establecen un montón de cláusulas y de objeciones para que la otra persona consiga hacérselo con ellos. El mensaje final del vídeo es que se lo piensen bien antes de hacer el amor. Una chorrada como un pino, a mi parecer. El problema psicológico que atraviesan los adolescentes va más allá de pensárselo antes de hacer nada, lo que los adolescentes tienen que hacer, si acaso, es ir provistos de preservativos y recibir una educación de profilaxis sexual en condiciones, porque ni después de los treinta estamos seguros de qué es eso del Amor.
A mi parecer, por supuesto, de ateo, rojo y onanista, sería más sencillo demostrar a los adolescentes que sus miedos y vergüenzas son, en la mayoría de los casos, algo normal derivado de su psicología en formación, y sobre todo una buena educación sexual en la que no se cosifique al otro, donde el respeto y la reciprocidad sean la clave, que sepan qué significa follar, amar, hacer el amor, realizar prácticas sodomitas, y un largo etcétera, porque si no, se le está dando a los adolescentes, y jóvenes adultos, una nueva causa de frustración, sumada a la precariedad laboral, la insuficiencia en los estudios y un largo etcétera. El fracaso amoroso.
La práctica sexual es algo natural, que va desde uno mismo, la masturbación, hasta un sin fin de opciones que no deberían estar descartadas. Por supuesto que no hay por qué participar en orgías, ni mantener relaciones homosexuales, ni hacer nada que uno no quiera hacer para alcanzar una plenitud en la satisfacción sexual. Pero lo que sí me parece contraproducente es que se haga pensar a los jóvenes que follar con un compañero de clase, a los 16 años, es iniciar una relación de Amor definitiva, porque no va a ser definitiva en un 99% de los casos, porque no va a ser satisfactoria en un 50% o más de los casos, porque amar a alguien no es tan sencillo, ni tener relaciones sexuales prematrimoniales tan malo, nos ayuda a probarnos y a conocernos mejor.
El Amor es mucho más que follar, y follar es mucho mejor con Amor, pero ni nos follamos todo lo que amamos ni amamos todo lo que nos follamos. O nuestro mayor amor sería nuestra mano.
A continuación os pongo el enlace del vídeo por si queréis verlo.

¡Amen! Así, sin tilde.

3 jun. 2015

Tempus fugit.

Y aunque no quieras mueres y mueren.
No se pasa la sensación de la búsqueda eterna de una fuga, una vía de escape, de escape a dónde. 
Incompleto e infeliz paseas por el filo del acantilado sin caer en la cuenta hasta que un traspié te muestra la realidad del abismo.
La realidad: aunque no quieras mueres, mueren, matan y cada día te quejas menos.