Heráclito dixit:

"Si la felicidad residiera en los placeres del cuerpo, proclamaríamos felices a los bueyes cuando encuentran para comer arvejas amargas"

16 jul. 2015

Sexualidad en el siglo XXI.

Hay pocas cosas que importen tanto, que la gente valore tanto y que tan poco se hable. Las posturas son tan variadas como personas hay en edad sexual, pero básicamente encotramos dos: promiscuidad y monogamia (monoandria).
Muchas personas confunden la monogamia o relación cerrada con el verdadero amor. Mientras que se decantan por señalar como viciosos a los promiscuos, y éstos mojigatos a los primeros, en fin, estas dos grandes opciones por las que me he decidido para hacer esta entrada tienen sus pros y sus contras. Por supuesto, lo primero que debemos notar es que estamos hablando de Sexualidad, no de Amor. Y la razón por la que escribo esto es por un vídeo, casi seguro que de alguna asociación católica o religiosa, en la que un montón de adolescentes dicen "quiero hacer el amor contigo..." y establecen un montón de cláusulas y de objeciones para que la otra persona consiga hacérselo con ellos. El mensaje final del vídeo es que se lo piensen bien antes de hacer el amor. Una chorrada como un pino, a mi parecer. El problema psicológico que atraviesan los adolescentes va más allá de pensárselo antes de hacer nada, lo que los adolescentes tienen que hacer, si acaso, es ir provistos de preservativos y recibir una educación de profilaxis sexual en condiciones, porque ni después de los treinta estamos seguros de qué es eso del Amor.
A mi parecer, por supuesto, de ateo, rojo y onanista, sería más sencillo demostrar a los adolescentes que sus miedos y vergüenzas son, en la mayoría de los casos, algo normal derivado de su psicología en formación, y sobre todo una buena educación sexual en la que no se cosifique al otro, donde el respeto y la reciprocidad sean la clave, que sepan qué significa follar, amar, hacer el amor, realizar prácticas sodomitas, y un largo etcétera, porque si no, se le está dando a los adolescentes, y jóvenes adultos, una nueva causa de frustración, sumada a la precariedad laboral, la insuficiencia en los estudios y un largo etcétera. El fracaso amoroso.
La práctica sexual es algo natural, que va desde uno mismo, la masturbación, hasta un sin fin de opciones que no deberían estar descartadas. Por supuesto que no hay por qué participar en orgías, ni mantener relaciones homosexuales, ni hacer nada que uno no quiera hacer para alcanzar una plenitud en la satisfacción sexual. Pero lo que sí me parece contraproducente es que se haga pensar a los jóvenes que follar con un compañero de clase, a los 16 años, es iniciar una relación de Amor definitiva, porque no va a ser definitiva en un 99% de los casos, porque no va a ser satisfactoria en un 50% o más de los casos, porque amar a alguien no es tan sencillo, ni tener relaciones sexuales prematrimoniales tan malo, nos ayuda a probarnos y a conocernos mejor.
El Amor es mucho más que follar, y follar es mucho mejor con Amor, pero ni nos follamos todo lo que amamos ni amamos todo lo que nos follamos. O nuestro mayor amor sería nuestra mano.
A continuación os pongo el enlace del vídeo por si queréis verlo.

¡Amen! Así, sin tilde.

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